
El director del Núcleo de Napo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Renan Quilumba, destacó la urgencia de una reforma profunda a la Ley Orgánica de Cultura, en el marco del taller “Yo participo de Ley: la cultura también decide”, que se desarrollará este día a partir de las 16h00 con la participación de artistas, gestores culturales y representantes de diversas comunidades amazónicas.
Durante su intervención, el directivo enfatizó que el país atraviesa una crisis social marcada por la inseguridad y la fragmentación del tejido social, frente a lo cual la cultura debe ser entendida como una herramienta estructural de transformación. “La cultura no es un lujo, es una inversión que permite prevenir la violencia, fortalecer la identidad y generar oportunidades, especialmente para los jóvenes”, señaló.
Uno de los puntos centrales de su planteamiento fue la necesidad de que la nueva normativa incorpore un enfoque territorial. Desde la Amazonía —indicó— existe una percepción de abandono histórico, debido a la concentración de decisiones y recursos en las grandes ciudades. En ese sentido, insistió en que las políticas culturales deben reconocer y financiar de manera equitativa las dinámicas propias de las provincias, comunidades rurales y nacionalidades.
Asimismo, subrayó la importancia de garantizar condiciones dignas para los trabajadores de la cultura, incluyendo acceso a seguridad social, financiamiento sostenido y reconocimiento laboral. “Sostenemos gran parte del tejido social, pero lo hacemos en condiciones de precariedad”, afirmó.

El taller contará con mesas técnicas orientadas a recoger propuestas desde territorio, promoviendo una participación activa y vinculante del sector cultural en la construcción de políticas públicas. En este espacio se prevé también la articulación de voces de distintas nacionalidades y pueblos de la Amazonía, con el objetivo de consolidar un planteamiento conjunto que posteriormente se integrará a nivel nacional.
El director recalcó que la interculturalidad y los saberes ancestrales deben dejar de ser únicamente un discurso y convertirse en ejes reales dentro de la institucionalidad cultural del país. Además, advirtió que, de no ser consideradas las propuestas ciudadanas, el sector continuará impulsando procesos de incidencia desde los territorios.
Finalmente, reiteró la invitación a los gestores culturales a participar en este encuentro, destacando que la construcción de una nueva ley debe surgir desde las realidades locales. “La cultura es clave para formar ciudadanía, reconstruir el tejido social y construir paz”, concluyó.
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