
En el marco del proceso nacional de construcción participativa de la reforma a la Ley Orgánica de Cultura, la directora del Núcleo de Galápagos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Paola Zambrano Jeria, expuso los principales desafíos y propuestas que surgen desde el territorio insular.
Durante su participación en el espacio radial Zona Cultura, Zambrano destacó que el trabajo en Galápagos se ha desarrollado de manera articulada con artistas y gestores culturales, incluso mediante encuentros virtuales, debido a las dificultades logísticas propias del territorio. “Las necesidades del país tienen voces distintas en cada provincia, y en el caso de Galápagos estas responden a condiciones únicas”, señaló.
Uno de los principales planteamientos es la incorporación de un enfoque territorial diferenciado dentro de la normativa, que reconozca a Galápagos —al igual que la Amazonía— como un régimen especial con características geográficas, económicas y sociales particulares. Según explicó, la aplicación homogénea de la política cultural ha generado desigualdades, especialmente en el acceso a recursos y oportunidades.
Entre las principales propuestas se encuentra la creación de un capítulo específico para territorios de régimen especial, que contemple mecanismos de financiamiento diferenciados. Esto incluiría el reconocimiento de factores como la insularidad, los altos costos de transporte y logística, así como las limitaciones de acceso a infraestructura cultural.
Asimismo, se planteó la necesidad de reconocer la movilidad cultural como un componente esencial del ejercicio de los derechos culturales, considerando las dificultades que enfrentan artistas y gestores para trasladarse entre islas o hacia el continente.
Otro eje fundamental es la articulación entre cultura y sostenibilidad, especialmente relevante en un territorio como Galápagos. La propuesta apunta a vincular la política cultural con la conservación ambiental, el uso responsable del territorio y la protección del patrimonio natural y cultural.

Zambrano también enfatizó la importancia de fortalecer la institucionalidad cultural en territorio, señalando que el Estado debe garantizar recursos adecuados y coordinación efectiva con los núcleos provinciales. Además, planteó la necesidad de revisar la normativa del régimen especial de Galápagos para incluir de manera explícita el componente cultural en la asignación de recursos.
Finalmente, la directora subrayó que la reforma debe traducirse en acciones concretas más allá del marco legal. “No se trata solo de tener leyes, sino de que estas se cumplan y respondan a la realidad de los territorios”, afirmó.
Las propuestas recogidas en Galápagos formarán parte del documento nacional que será presentado ante la Asamblea Nacional del Ecuador, como parte del proceso de reforma que busca integrar las voces y necesidades del sector cultural en todo el país.
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